El viernes 29 de agosto de 2025, finalizaron las exenciones arancelarias para paquetes valuados en menos de 800 dólares en Estados Unidos, tras un decreto del presidente Donald Trump del 30 de julio. Esto llevó a 25 países, incluidos Alemania, Francia, México y Japón, a suspender temporalmente sus servicios postales hacia EE.UU. debido a la incertidumbre sobre los nuevos requisitos aduaneros. La medida, según la Casa Blanca, busca detener el flujo de narcóticos, falsificaciones y productos peligrosos, que representaron el 98%, 97% y 70% de las incautaciones en 2024, respectivamente.
Los paquetes superiores a 100 dólares ahora enfrentan aranceles del 10% al 50%, dependiendo del país de origen, afectando especialmente a pequeñas empresas. La Unión Postal Universal reportó que operadores postales suspendieron envíos por la falta de claridad en los procedimientos para recaudar aranceles, que deben ser pagados por adelantado. Empresas como la británica de Elizabeth Nieburg, que depende de clientes estadounidenses para el 20% de sus ventas, evalúan subir precios, mientras que la californiana de Ken Huening, que fabrica en China y México, eliminó el envío gratuito ante la imposibilidad de absorber costos.
La decisión, que amplía la eliminación previa de exenciones para China, refleja un aumento exponencial de envíos de 134 millones en 2015 a 1.360 millones en 2024. Solo los regalos personales de menos de 100 dólares mantienen la exención. Aunque el gobierno de Biden ya había investigado este tema, Trump lo calificó como un “gran engaño” que perjudica a las empresas locales. La medida genera desafíos logísticos y económicos, con críticas por el corto plazo de implementación, afectando tanto a consumidores como a pequeños negocios globales.