En agosto de 2025, el presidente Donald Trump ordenó el envío de buques al Caribe, cerca de Venezuela, para operaciones contra el narcotráfico, según la Casa Blanca, sin mencionar intenciones de invasión. Más de 4.000 militares, incluyendo 2.000 marines, junto a destructores Aegis (USS Gravely, USS Jason Dunham, USS Sampson), buques anfibios (USS San Antonio, USS Fort Lauderdale, USS Iwo Jima), y un crucero y submarino nuclear (USS Lake Erie, USS Newport News), patrullan la zona.
Fotografías publicadas por el servicio audiovisual de Defensa muestran marines realizando simulaciones con fusiles en el USS Iwo Jima, diseñado para transportar helicópteros y vehículos de asalto. Military.com reportó que el despliegue busca combatir cárteles, aunque los motivos exactos no han sido confirmados por la Casa Blanca.
Venezuela, a través de su Misión Permanente ante la ONU, denunció estas acciones como una “escalada hostil” y una “grave amenaza” a la paz regional, señalando el riesgo que representa la presencia de un submarino nuclear y un crucero lanzamisiles en el Atlántico.