El expolicía Ronald Herrera ratificó en su testimonio anticipado que el exministro del Interior, José Serrano, y el procesado por corrupción, Daniel Salcedo, le ordenaron realizar seguimientos a Fernando Villavicencio en dos ocasiones, días antes de su asesinato. Herrera declaró ante un juez, en el marco del caso Magnicidio FV, que la primera orden se dio en junio de 2022, cuando Salcedo, desde la Cárcel 4, le pidió gestionar vigilancias con personal externo. Estas resultaron en fotografías de la rutina de Villavicencio que fueron entregadas a Salcedo.
La segunda orden ocurrió en julio de 2023, cuando Herrera y Salcedo estaban libres. La disposición llegó de parte de Serrano a través de una videollamada a Salcedo. El expolicía recordó que Serrano le manifestó que revisara la rutina de Villavicencio, los vehículos en que se movilizaba, cuántos policías lo custodiaban y si usaba vehículos blindados. Además, el coronel en servicio pasivo de la Policía, Santiago Nieto, le entregó un itinerario del excandidato presidencial y un dispositivo de rastreo GPS que fue colocado en uno de sus vehículos. El informe de seguimiento se entregó a Salcedo y Serrano a inicios de agosto, poco antes del magnicidio. El testimonio de Herrera, quien está preso por robo de cajeros automáticos, será utilizado como prueba en un eventual juicio por la autoría intelectual del crimen.








