En un giro inesperado que ha encendido las redes sociales, la actriz mexicana Camila Sodi, de 39 años, ha desvelado una anécdota insólita de su juventud que involucra al mismísimo “Rey del Pop”. Durante una entrevista con el conductor Yordi Rosado, Sodi relató cómo fue enviada en misión especial para convencer a Michael Jackson de abandonar su habitación en una lujosa fiesta neoyorquina, donde el ícono de la música se encontraba visiblemente nervioso y reacio a socializar.
La historia, que ya acumula miles de interacciones en plataformas como Instagram y TikTok, transporta a los oyentes de vuelta al año 2000, durante la opulenta boda de la cantante Thalía y el magnate Tommy Mottola. El evento, uno de los más glamorosos de la época, contó con una lista de invitados de élite, y Michael Jackson, entonces en la cima de su legado pese a sus tormentas personales, fue una de las presencias estelares. Sin embargo, según el testimonio de Sodi, el cantante llegó al lugar pero se atrincheró inmediatamente en una suite privada, negándose a bajar a la celebración.

“Estábamos en una fiesta, y no quería salir Michael de su cuarto. Estaba encerrado, y me mandaron a mí a que por favor sacara de ahí al muchacho”, narró la actriz con una mezcla de incredulidad y humor durante el podcast de Rosado. Cuando el conductor le preguntó si no sintió nervios al enfrentarse a una figura tan mítica, Sodi respondió entre risas: “No me causó nada… creo que por eso me mandaron a mí”. Su naturalidad y frescura, heredada de una familia de artistas como su madre Ernestina Sodi y su tía Demi Moore, parecen haber sido la clave para desarmar la timidez del astro.
Aunque Sodi no confirmó explícitamente el contexto de la boda de Thalía –con quien compartía lazos en el mundo del entretenimiento–, las pistas apuntan directamente a ese evento icónico. Jackson, conocido por su excentricidad y su aversión a las multitudes en sus últimos años, mantenía una amistad cercana con Mottola, lo que explica su invitación. La anécdota resalta un lado más humano del “Thriller” man: un hombre vulnerable, quizá abrumado por la presión de su fama, que encontró en la joven mexicana una aliada inesperada para unirse a la diversión.

Esta revelación llega en un momento de vulnerabilidad para Sodi, quien acaba de publicar su primer libro, El pequeño libro del duelo, un conmovedor tributo a la memoria de su madre Ernestina Sodi, fallecida recientemente. La obra, dividida en 31 capítulos íntimos, explora temas como la pérdida, la resiliencia y la sanación, nacida no como un proyecto literario premeditado, sino como una catarsis personal. “Un día me senté y simplemente escribí lo que sentía”, confesó la autora en una entrevista exclusiva para Quién. “Quiero que estas páginas acompañen, sostengan y sirvan de luz en los momentos más oscuros”, añadió, extendiendo su mano a quienes lidian con el duelo.
La confesión de Sodi no solo humaniza a Jackson, recordándonos que detrás de los reflectores hay historias de fragilidad, sino que también refuerza el carisma de la actriz, vista recientemente en producciones como Luis Miguel, la serie y Monarca. ¿Habrá más relatos ocultos en su repertorio? Mientras los fans especulan, una cosa es segura: esta noche de 2000 sigue inspirando conversaciones 25 años después. ¿Quién diría que una fiesta de bodas podría unir a dos mundos tan dispares?









