El Ministerio de Transporte de Turquía confirmó que el buque petrolero vacío Virat fue atacado nuevamente por un vehículo marítimo no tripulado (dron) en el Mar Negro. El ataque ocurrió en la madrugada, aproximadamente a 35 millas náuticas de la costa turca. El Virat, que navega con bandera de Gambia, sufrió daños menores en su costado de estribor, y afortunadamente, ninguno de los 20 tripulantes resultó herido. Este incidente se suma al ataque que afectó al mismo buque la noche del viernes, junto con otro petrolero llamado Kairos, ambos sujetos a sanciones occidentales por transportar petróleo desde puertos rusos tras la invasión de Ucrania en 2022. Las explosiones reportadas inicialmente por ambos buques habían generado especulaciones sobre si fueron impactados por una mina, un cohete o un dron, pero el nuevo informe del ministerio turco confirmó la naturaleza del ataque contra el Virat.

Las autoridades turcas están investigando el origen de los vehículos no tripulados, en coordinación con las agencias de seguridad regionales. Este tipo de ataques intensifica la preocupación por la seguridad en el Mar Negro, una ruta comercial vital que ha visto un aumento en los riesgos marítimos desde el inicio del conflicto. Los países ribereños del Mar Negro, miembros de la OTAN como Turquía, Bulgaria y Rumania, ya establecieron en 2024 un grupo naval para operaciones de desminado, dada la amenaza de las minas a la deriva. El ataque al petrolero Virat, y el hecho de que el Kairos se dirigía al puerto ruso de Novorossiysk (donde una importante terminal petrolera rusa suspendió operaciones tras otro ataque de dron naval), resalta la escalada en la guerra marítima y el peligro que esto representa para el tráfico naviero global.








