Científicos descubrieron al norte de Australia, cerca de la ciudad de Darwin, los restos fósiles de un tiburón gigante prehistórico que superaba en tamaño al actual tiburón blanco, el cual puede alcanzar hasta seis metros. El hallazgo consiste en cinco vértebras de 115 millones de años que se cree pertenecieron a un antiguo tiburón lamniforme, conocido también como tiburón caballa. Se estima que el animal medía entre seis y ocho metros de largo y pesaba más de tres toneladas.
Las vértebras encontradas en la playa eran idénticas en estructura a las del tiburón blanco, pero se diferenciaban notablemente en el tamaño, superando los doce centímetros de diámetro, mientras que las del tiburón blanco común rondan los ocho centímetros. Por lo tanto, los expertos determinaron que los fósiles de Darwin pertenecían a la familia extinta Cardabiodontidae, un grupo de tiburones gigantes que dominaba los océanos hace aproximadamente cien millones de años. Los lamniformes, a los que pertenece esta especie, incluyen a los macrodepredadores más grandes de la historia, como el extinto Otodus megalodon. El descubrimiento ofrece nuevas perspectivas sobre la magnitud de las especies que poblaron los océanos en la antigüedad, antes de la aparición de las especies modernas.








