La ciudad de Quito rindió un último tributo al expresidente Rodrigo Borja Cevallos con un velorio público realizado en el Palacio de Cristal del Centro Cultural Itchimbía este viernes y sábado 20 de diciembre de 2025. Ciudadanos, familiares y destacadas figuras políticas acudieron al recinto para despedir a uno de los líderes fundamentales del retorno a la democracia en Ecuador. El alcalde de la capital, Pabel Muñoz, quien asistió a los actos oficiales, declaró luto institucional y dispuso que las banderas de las dependencias municipales ondeen a media asta en señal de respeto. Durante el homenaje, Muñoz resaltó la integridad de Borja y su capacidad para elevar el debate político hacia la confrontación de ideas y argumentos sociales, una característica que, según el burgomaestre, marcó una etapa de “gratísima recordación” en la historia política de las décadas de los ochenta y noventa.
Cumpliendo con la voluntad personal y la postura agnóstica del exmandatario, el funeral no incluyó ceremonias religiosas ni misas de cuerpo presente. La velación pública concluyó a las 14:00 horas, tras lo cual el féretro fue trasladado para un sepelio privado reservado estrictamente para su círculo familiar más cercano. Vecinos de barrios tradicionales como La Tola también se hicieron presentes para recordar la cercanía del líder de la Izquierda Democrática con los sectores populares y su coherencia ética a lo largo de su trayectoria. Rodrigo Borja, quien ya había recibido en vida el Gran Collar Miñauqui —la máxima condecoración capitalina—, deja un vacío en el pensamiento socialdemócrata del país, siendo recordado este día como un estadista que priorizó la institucionalidad y el respeto por los valores democráticos sobre los intereses personales.








