La exploración lunar prolongada enfrenta un obstáculo doméstico pero crítico: los desechos. Cada misión genera una acumulación de envases, ropa usada y restos de naves que no pueden simplemente abandonarse. Por ello, la NASA ha lanzado una convocatoria global con una bolsa de premios de tres millones de dólares para quien diseñe un sistema de reciclaje eficiente fuera de la Tierra.
📦 ¿Qué se considera “basura lunar”?
A diferencia de la basura terrestre, los residuos en las misiones espaciales incluyen materiales de alta calidad que hoy se desperdician:
- Suministros: Envases de comida deshidratada y ropa utilizada por los astronautas.
- Logística: Materiales de embalaje y piezas de repuesto obsoletas.
- Hardware: Derivados de sondas y naves espaciales que cumplen su vida útil.
🚀 El desafío: Crear en un entorno hostil
Reciclar en la Luna no es tan sencillo como hacerlo en la Tierra. Los participantes deben considerar las limitaciones físicas del entorno lunar:
- Gravedad reducida: Los procesos químicos y físicos de separación de materiales funcionan de manera distinta.
- Recursos limitados: No hay agua abundante ni oxígeno libre para procesos industriales convencionales.
- Autosuficiencia: El objetivo es convertir los desechos en artefactos de utilidad cotidiana, como herramientas, repuestos o incluso materiales para futuras construcciones lunares.
📅 Datos clave para participar
La NASA ha enfatizado que no es necesario ser un ingeniero aeroespacial para proponer una idea ganadora:
- Fecha límite: Las propuestas se recibirán hasta el veintidós de enero de dos mil veintiséis.
- Premio: Hasta tres millones de dólares repartidos entre las soluciones más viables.
- Impacto futuro: Las tecnologías desarrolladas para la Luna serán fundamentales para las futuras misiones a Marte y podrían ofrecer soluciones de sostenibilidad innovadoras para nuestro propio planeta.
Sostenibilidad fuera de este mundo
Este reto es parte fundamental de la estrategia para que los humanos puedan “quedarse” en la Luna en lugar de solo visitarla. Lograr la autosuficiencia mediante el reciclaje es el primer paso para establecer una base lunar permanente y responsable con el entorno espacial.








