La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, hizo un llamado a la prudencia y solicitó evitar especulaciones en torno al grave accidente del Tren Interoceánico que provocó la muerte de 13 personas y dejó a casi un centenar de heridos. Durante su intervención, la jefa de Estado enfatizó que la Fiscalía General de la República ya ha iniciado las investigaciones pertinentes para determinar las causas técnicas del siniestro, asegurando que se llegará al fondo de los hechos para deslindar responsabilidades. Sheinbaum reiteró que la prioridad del Gobierno en este momento es brindar atención médica integral a los sobrevivientes y apoyo económico a las familias de las víctimas, subrayando que no se adelantarán juicios sobre posibles fallas en la infraestructura.

El incidente ha generado un intenso debate sobre las condiciones de mantenimiento de este proyecto ferroviario estratégico para la conectividad del país. Mientras diversos sectores cuestionan los protocolos de seguridad actuales, la administración federal sostiene que todos los informes técnicos serán transparentados una vez que concluyan las pericias en el lugar de los hechos. La mandataria aseguró que se están revisando minuciosamente los sistemas de control y las vías del tramo afectado para prevenir futuros incidentes similares. Por su parte, los equipos de peritaje continúan recolectando evidencia en la zona del descarrilamiento para reconstruir la secuencia del accidente y verificar si existieron factores humanos o mecánicos que contribuyeron a la magnitud de la tragedia ferroviaria.









