La Corte Suprema de Brasil emitió una nueva resolución mediante la cual rechaza la solicitud de prisión domiciliaria presentada por la defensa de Jair Bolsonaro. Los magistrados determinaron que no han variado las condiciones jurídicas ni los riesgos procesales que justificaron la medida restrictiva original, por lo que el exjefe de Estado deberá continuar bajo el régimen de custodia actual. La defensa había argumentado razones de salud y la supuesta inexistencia de peligro de fuga para intentar flexibilizar las condiciones de su detención, sin embargo, el pleno del tribunal consideró que mantener la reclusión es necesario para garantizar el avance de las investigaciones en curso.
Esta decisión judicial representa un nuevo revés para el entorno político del líder derechista, quien enfrenta diversos procesos relacionados con presuntos delitos contra las instituciones democráticas y otras irregularidades durante su gestión. Según fuentes cercanas al proceso, el tribunal enfatizó la importancia de preservar la integridad de las pruebas y evitar cualquier interferencia en el desarrollo de las diligencias judiciales pendientes. Mientras tanto, los simpatizantes de Bolsonaro han expresado su rechazo a la medida, calificándola de persecución política, mientras el sistema judicial brasileño reafirma su independencia en la conducción de este caso de alto perfil mediático y político.








