Dos jóvenes que lograron escapar de las llamas en una estación de esquí en los Alpes suizos ofrecieron testimonios desgarradores sobre la falta de seguridad en el local. Según sus declaraciones, el fuego se originó de forma repentina y se extendió en pocos minutos por la estructura de madera, provocando el caos entre los asistentes que celebraban el año nuevo. Los sobrevivientes recalcaron que al intentar evacuar se encontraron con puertas bloqueadas y una ausencia total de rutas de emergencia identificadas, lo que obligó a muchos a saltar por las ventanas o buscar refugio en zonas que terminaron siendo trampas mortales. Esta situación genera indignación entre los familiares de los heridos que permanecen en centros médicos locales bajo una estricta observación.

La fiscalía suiza utiliza estas declaraciones para ampliar la investigación penal contra los dueños del complejo y los organizadores del evento. Peritos técnicos confirmaron que las deficiencias en el sistema de prevención y la sobrepoblación del recinto fueron factores determinantes en la elevada cifra de víctimas mortales. El gobierno anunció una revisión de los permisos de funcionamiento de los centros invernales para evitar negligencias similares. El impacto de estos testimonios pone en entredicho los estándares de seguridad en eventos masivos realizados en edificaciones de montaña, donde la vulnerabilidad al fuego es alta por los materiales empleados en su construcción tradicional.








