El Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos y la Dirección del Parque Nacional iniciaron una investigación técnica para identificar a los responsables de la detonación de pirotecnia durante las celebraciones de Año Nuevo. A pesar de la prohibición vigente que busca proteger el ecosistema único del archipiélago y evitar el estrés en la fauna endémica, varios reportes ciudadanos en redes sociales alertaron sobre el uso de artefactos sonoros en zonas pobladas de las islas. Las autoridades recordaron que estas prácticas están estrictamente restringidas por la normativa ambiental debido al impacto negativo que generan en especies sensibles como las iguanas y aves marinas.

Guardaparques y personal de control realizan inspecciones en diferentes puntos de Santa Cruz y San Cristóbal para recopilar pruebas que permitan aplicar las sanciones correspondientes a los infractores. Según el marco legal de la provincia, el ingreso y uso de fuegos artificiales sonoros conlleva multas económicas severas y el decomiso de los materiales. Los colectivos ecologistas han manifestado su preocupación por la falta de cumplimiento de estas medidas y exigen una vigilancia más rigurosa para garantizar la integridad de la biodiversidad en el patrimonio natural. Se espera que en los próximos días se emita un informe detallado con las acciones legales tomadas.









