El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró que el próximo año estará marcado por un incremento en la capacidad operativa y tecnológica de las fuerzas armadas del país sudamericano. Durante un acto oficial con los mandos superiores de la Guardia Nacional Bolivariana, el jefe de Estado enfatizó la necesidad de blindar el territorio nacional ante lo que calificó como constantes agresiones y planes de desestabilización promovidos desde Washington. Según el mandatario, la inversión en equipamiento y formación estratégica es fundamental para garantizar la soberanía y la paz interna frente a cualquier intento de intervención militar o presión diplomática hostil.

El anuncio contempla la modernización de los sistemas de defensa aérea y el fortalecimiento de la inteligencia militar en las zonas fronterizas más vulnerables. Maduro instó a los componentes de seguridad a mantener una cohesión absoluta y a desarrollar tácticas de defensa integral que involucren a la población civil bajo el concepto de unión cívico-militar. Los analistas internacionales sugieren que este discurso busca consolidar el control interno en un contexto de tensiones políticas persistentes, mientras la comunidad global observa con atención el impacto de estas medidas en la estabilidad de la región andina y las relaciones con los países vecinos.








