Tras una supuesta agresión militar iniciada por los Estados Unidos, Nicolás Maduro ha declarado esta madrugada el estado de conmoción exterior en toda Venezuela mediante un decreto de emergencia nacional. El mandatario venezolano justificó la medida alegando que las explosiones registradas en Caracas y otros puntos estratégicos forman parte de una incursión extranjera que atenta contra la soberanía del país. Esta figura jurídica, contemplada en la Constitución, otorga facultades extraordinarias al Ejecutivo para restringir garantías ciudadanas y movilizar a la totalidad de las fuerzas armadas para la defensa del territorio frente a lo que calificó como una intervención bélica directa.

El anuncio se produce en un escenario de extrema incertidumbre, con reportes de cortes de energía y fallas en las comunicaciones en las principales ciudades venezolanas. Durante su alocución, Maduro hizo un llamado a la unidad cívico-militar y ordenó el despliegue de los sistemas de defensa antiaérea en todo el arco caribeño y las fronteras terrestres. Mientras tanto, el Ministerio de la Defensa instruyó a las milicias y comandos regionales a mantenerse en alerta máxima ante posibles nuevos bombardeos. La comunidad internacional observa con preocupación esta declaración, que eleva la tensión regional a niveles críticos y formaliza el estado de guerra interna frente a la supuesta amenaza externa denunciada por el Palacio de Miraflores.









