El ministro Reimberg lanzó graves acusaciones contra el expresidente Rafael Correa, señalándolo de haber permitido deliberadamente el establecimiento de rutas estratégicas para el narcotráfico en Ecuador. Según el funcionario, durante la década de gestión del correísmo, se desmantelaron controles clave y se debilitó la infraestructura de seguridad, lo que facilitó que organizaciones transnacionales utilizaran el país como un centro de acopio y despacho de sustancias ilícitas hacia mercados internacionales. Reimberg enfatizó que estas decisiones políticas no fueron errores de cálculo, sino parte de un esquema que permitió el crecimiento de la delincuencia organizada que hoy aztecha a la nación. Estas declaraciones se dan en un contexto de alta tensión política, donde el actual gobierno busca transparentar los vínculos históricos entre el poder político y las mafias que operan en la región.

Las pruebas presentadas por el ministro sugieren que hubo una omisión sistemática en la vigilancia de las fronteras y de los puertos principales, lo cual coincide con el auge de ciertos grupos criminales vinculados al régimen de Venezuela. Reimberg aseguró que se están recopilando todos los expedientes necesarios para que la justicia nacional e internacional tome cartas en el asunto, vinculando este escenario con el financiamiento de actividades políticas mediante recursos de procedencia dudosa. El ministro concluyó que el desmantelamiento de estas redes es una prioridad para la administración actual, asegurando que no habrá impunidad para quienes entregaron la soberanía del país al crimen organizado. Por su parte, el equipo legal de Correa ha desestimado las acusaciones, calificándolas como una persecución mediática sin fundamentos jurídicos sólidos que solo busca desprestigiar su legado político.








