El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que su gobierno dispone de múltiples palancas de presión política y económica para aplicar contra los funcionarios del entorno chavista si no facilitan una transición pacífica y democrática. Tras el operativo que resultó en la captura del líder oficialista, el jefe de la diplomacia norteamericana señaló que Washington no tolerará intentos de perpetuar el sistema actual bajo nuevas figuras que no cuenten con el aval de procesos electorales libres. Según las declaraciones oficiales, la administración de Donald Trump mantiene todas las opciones sobre la mesa para asegurar que la estructura del Estado venezolano sea depurada de elementos vinculados al narcoterrorismo, instando a los mandos militares y políticos que aún permanecen en Caracas a elegir el camino de la cooperación para evitar consecuencias legales severas en el futuro inmediato.
🇺🇸🇻🇪 #Venezuela #EstadosUnidos | El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, respalda a María Corina Machado y reconoce la dura realidad de la oposición en el exilio. Washington habla de plazos cortos y deja claro su objetivo: transición democrática, fin del narcotráfico,… pic.twitter.com/NvtBAcJeqA
— Expedientes (@Expedientes_ec) January 4, 2026
Rubio también expresó su apoyo a la líder opositora de Venezuela y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, quien calificó de “fantástica” “María Corina Machado es fantástica, y es alguien a quien conozco desde hace mucho tiempo. Todo este movimiento es por ella”, dijo. Sin embargo, sostuvo que, en la coyuntura actual, el enfoque de Washington está marcado por la urgencia de abordar los desafíos inmediatos en Venezuela, donde una parte importante de la oposición se encuentra en el exilio. “La realidad inmediata es que, lamentablemente, y con tristeza, la gran mayoría de la oposición ya no está presente dentro de Venezuela. Tenemos asuntos a corto plazo que deben abordarse de inmediato. Todos deseamos un futuro brillante para Venezuela, una transición hacia la democracia”, explicó Rubio, al tiempo que señaló que las próximas semanas y meses serán cruciales para los intereses de Estados Unidos y para la estabilidad regional.

Las advertencias de Rubio sugieren que las sanciones y las acciones de inteligencia podrían intensificarse contra aquellos individuos que obstruyan la entrega del poder a las fuerzas opositoras o que intenten organizar focos de resistencia armada. El funcionario estadounidense destacó que el objetivo principal es restaurar el orden constitucional y permitir que el pueblo venezolano recupere el control de sus instituciones sin la interferencia de grupos paramilitares o colectivos. Mientras la tensión aumenta en la capital venezolana, la comunidad internacional observa este endurecimiento del discurso diplomático como una señal de que Estados Unidos no tiene previsto retirar sus tropas ni suavizar su postura hasta que se establezca un gobierno de transición plenamente reconocido. La Casa Blanca coordina con aliados regionales nuevas medidas de aislamiento financiero para asfixiar las fuentes de financiamiento que aún sostienen a la cúpula que rodeaba al antiguo mandatario.









