Este miércoles, 7 de enero de 2026, el mundo del cine y el activismo se detuvo para despedir a la eterna “B.B.”. En una ceremonia íntima y emotiva en la iglesia de Notre-Dame de l’Assomption, familiares, amigos y figuras políticas como Marine Le Pen se reunieron para dar el último adiós a Brigitte Bardot, quien falleció a los 91 años en su icónica residencia de La Madrague.

Tras días de especulaciones, su esposo Bernard d’Ormale reveló a la prensa que la causa del deceso fue un cáncer. Según explicó d’Ormale, la actriz se sometió a dos intervenciones quirúrgicas durante el otoño de 2025 para intentar frenar el avance de la enfermedad. “Resistió con mucha valentía, pero el agotamiento y los dolores persistentes terminaron por apagar su luz”, declaró su viudo, subrayando que Bardot se mantuvo lúcida y preocupada por su fundación de animales hasta sus últimos instantes.

Una despedida entre flores y activismo
A pesar de que el entierro en el cementerio marino fue estrictamente privado, miles de admiradores se congregaron en los alrededores de la iglesia y frente a pantallas gigantes instaladas en el puerto de Saint-Tropez. El féretro, rodeado de flores blancas, fue recibido entre aplausos y música de Maria Callas, reflejando el estatus de leyenda que Bardot mantuvo desde que revolucionó la pantalla en los años 50.

Con su partida, desaparece el último gran mito del cine francés, pero su legado continúa a través de la Fundación Brigitte Bardot, la cual seguirá operando bajo las estrictas instrucciones que ella misma dejó preparadas para asegurar la protección de los animales en todo el mundo.









