El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue ingresado este miércoles 7 de enero de 2026 en el hospital DF Star de Brasilia, tras recibir una autorización excepcional de la Corte Suprema. El traslado se produce un día después de que el exlíder ultraderechista sufriera una caída en su celda de la Policía Federal, donde cumple una sentencia de 27 años de cárcel. Según los informes médicos, Bolsonaro, de 70 años, se golpeó la cabeza con un mueble durante la madrugada del martes, lo que motivó una serie de recursos legales por parte de su defensa ante la sospecha de un traumatismo craneal.
A pesar de que los médicos policiales calificaron inicialmente las lesiones como “leves”, su médico de cabecera, Brasil Caiado, reportó que el exmandatario se encontraba aletargado, con mareos y una ligera caída en el párpado izquierdo (ptosis palpebral). Ante este cuadro, el juez Alexandre de Moraes autorizó la realización de una tomografía computarizada de cráneo, una resonancia magnética y un electroencefalograma para descartar daños neurológicos permanentes. Esta es la segunda vez que Bolsonaro sale de prisión por motivos de salud desde su encarcelamiento en noviembre de 2025; la anterior fue por una cirugía de hernia inguinal a finales de año.
La situación médica de Bolsonaro es compleja debido a las secuelas del atentado con arma blanca que sufrió en 2018, el cual ha derivado en múltiples obstrucciones intestinales y cirugías abdominales a lo largo de los años. Aunque su defensa ha solicitado reiteradamente la prisión domiciliaria alegando un riesgo inmediato para su vida, la Corte Suprema ha rechazado los pedidos, recordando que el exmandatario ya incumplió las medidas cautelares anteriormente al dañar su tobillera electrónica mientras se encontraba bajo detención preventiva en su residencia.








