El mundo del entretenimiento está de luto tras el fallecimiento del legendario actor estadounidense James Earl Jones, quien murió este lunes a los 93 años en su hogar. Jones, reconocido mundialmente por poseer una de las voces más icónicas y retumbantes del cine, superó una severa tartamudez infantil para convertirse en la imponente figura vocal detrás del villano intergaláctico Darth Vader en la saga “Star Wars” y del sabio rey Mufasa en “El Rey León”. Su agente, Barry McPherson, confirmó que el actor, quien padecía diabetes desde hace años, falleció tranquilamente rodeado de sus seres queridos. A lo largo de su extensa carrera, Jones no solo dominó la gran pantalla, sino que también fue una presencia magistral en el teatro de Broadway y en la televisión, acumulando una colección de premios que incluyen Tonys, Emmys y un Grammy.
Aunque su rostro no siempre estuvo presente en sus papeles más famosos, su tono grave y solemne le permitió infundir tanto respeto como temor en la audiencia global. A pesar de su inmensa fama vinculada a la franquicia de George Lucas, el actor siempre mantuvo una actitud humilde, revelando en entrevistas que inicialmente consideró su trabajo como Vader un simple efecto especial por el cual cobró apenas nueve mil dólares en la primera entrega. Su versatilidad le valió una nominación al Óscar como mejor actor por “The Great White Hope” y un premio honorífico de la Academia en 2011. Con su partida, el cine pierde a un referente de excelencia actoral que logró transformar una limitación de lenguaje en su herramienta más poderosa, dejando una huella imborrable en la cultura popular que perdurará por generaciones.








