Miles de personas se han movilizado en todo Estados Unidos para participar en las protestas bajo el lema “ICE Out For Good”, en respuesta al tiroteo mortal contra Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años. La indignación escaló tras el despliegue de dos mil agentes federales como parte de la nueva ofensiva migratoria del presidente Donald Trump. Mientras el Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el agente actuó en defensa propia, funcionarios locales cuestionan esta versión tras analizar videos del incidente ocurrido en Minneapolis. Las organizaciones de derechos civiles denuncian un patrón de violencia y abuso sin control por parte de la agencia federal, lo que ha derivado en disturbios y detenciones en varios estados donde la comunidad exige rendición de cuentas inmediata.

Las protestas alcanzaron un punto crítico en el centro de Minneapolis, donde cientos de manifestantes se congregaron frente a hoteles que presuntamente albergaban a agentes de ICE, resultando en al menos treinta detenciones tras enfrentamientos con la policía local. Por su parte, el presidente Trump defendió la actuación de la fuerza pública y culpó a la “izquierda radical” por los ataques contra las fuerzas del orden. La muerte de Good, madre de tres hijos, se ha convertido en un símbolo de la resistencia contra las redadas masivas que se desarrollan en el país. Los activistas aseguran que las movilizaciones continuarán durante el domingo para honrar a las víctimas de operativos migratorios y presionar para que las autoridades estatales limiten la colaboración con el Servicio de Inmigración.









