La trágica muerte del reconocido cantante Yeison Jiménez, ocurrida este sábado 10 de enero de 2026, ha dejado una estela de conmoción no solo por la pérdida de uno de los máximos exponentes del género popular, sino por las sorprendentes revelaciones que el artista hizo semanas antes de su fallecimiento.
En una entrevista otorgada al programa “Se dice de mí” el pasado mes de diciembre, el intérprete de “Aventurero” confesó haber tenido tres sueños premonitorios sobre un siniestro aéreo.
“Yo me soñé tres veces con que íbamos a tener un accidente en el avión… En uno de los sueños yo sí me soñé que nos habíamos matado y que salíamos por las noticias. Dios me dio tres señales y yo no las entendí”, relató Jiménez en aquella ocasión.

Detalles de la tragedia
El accidente se produjo poco después de que la avioneta privada, de matrícula N325FA, despegara del aeropuerto de Paipa con destino a Medellín. Según informes de la Aeronáutica Civil, la aeronave se estrelló en una zona rural entre Paipa y Duitama. Junto al cantante de 34 años, fallecieron otras cinco personas, entre ellas su asistente, su representante y el piloto.
Las autoridades indicaron que el vuelo tenía como objetivo trasladar al artista a una presentación en la localidad de Marinilla, Antioquia.

Un pasado marcado por el miedo a volar
No era la primera vez que Jiménez se enfrentaba al terror en las alturas. Hace apenas unos meses, el cantante vivió un episodio real cuando una aeronave en la que viajaba sufrió una falla en uno de sus motores tras despegar del aeropuerto Olaya Herrera de Medellín, obligándolo a un aterrizaje de emergencia.
Tras aquel incidente y sus recurrentes pesadillas, el artista confesó haber sufrido cuadros de depresión y ansiedad: “Estuve en depresión cerca de cuatro meses, tuve que ir al psicólogo”, mencionó al recordar el impacto de sentir que no conocería a su hijo menor, quien estaba por nacer en aquel entonces.
La coincidencia entre sus relatos y el fatal desenlace ha generado un intenso debate en redes sociales sobre las premoniciones y el destino del artista, cuya carrera se encontraba en su punto más alto tras llenar escenarios internacionales y el estadio El Campín en Bogotá.









