Matt Damon sorprendió a la industria cinematográfica al revelar los detalles de su transformación física para interpretar a Odiseo en la nueva adaptación dirigida por Christopher Nolan. El actor estadounidense logró bajar quince kilos, alcanzando un peso de setenta y seis kilogramos, una cifra que no registraba desde sus años de instituto. Este cambio radical fue una exigencia directa del cineasta, quien buscaba una imagen delgada pero fuerte para el legendario héroe griego. A sus cincuenta y cinco años, Damon se sometió a una disciplina rigurosa que incluyó eliminar el gluten de su dieta y seguir un entrenamiento intensivo diseñado para mantener la masa muscular mientras reducía su volumen corporal.
El intérprete comparó este proceso con la preparación de un atleta de élite, estructurando cada jornada en torno a la nutrición y el ejercicio bajo supervisión médica y profesional. Durante su participación en el pódcast New Height, Damon explicó que la clave del éxito fue establecer un objetivo claro y tratar la preparación física como una temporada deportiva de alto rendimiento. Esta metamorfosis no solo buscaba cumplir con la visión artística de Nolan, con quien ya colaboró en cintas como Oppenheimer, sino también aportar autenticidad al personaje épico. El resultado de este esfuerzo es una de las transformaciones más comentadas de su carrera, demostrando su compromiso inquebrantable con las exigencias del cine contemporáneo.









