El famoso avión privado de Sean “Diddy” Combs, que durante años representó el éxito y el glamour del mundo del entretenimiento, ya no pertenece al productor musical. El Gulfstream G550, fabricado en 2015 y con un característico exterior en negro mate, cambió de manos en octubre de 2025, según registros de la Administración Federal de Aviación (FAA) y confirmaciones de la compañía que lo gestionaba.
La aeronave, que anteriormente estaba registrada con la matrícula N1969C bajo la sociedad LoveAir LLC (vinculada a Combs), ahora figura con la matrícula T7-OKS, registrada en San Marino, un pequeño estado europeo. Esto confirma el traspaso a un nuevo propietario, cuya identidad no ha sido revelada públicamente.

La venta se concretó seis meses después de que Combs fuera condenado en julio de 2025 por delitos federales relacionados con transporte con fines de prostitución. El juez Arun Subramanian le impuso una pena de 50 meses de prisión, cinco años de libertad supervisada y una posible multa de hasta USD 500.000. Aunque el jurado lo absolvió de cargos más graves como conspiración para delinquir y trata de personas, el músico se encuentra cumpliendo condena en la prisión federal FCI Fort Dix, en Nueva Jersey.
Durante la audiencia de sentencia, Combs ofreció disculpas públicas, calificando sus acciones como “repugnantes, vergonzosas y enfermizas”. Reconoció haber defraudado a sus hijos y a su madre, afirmando: “Mis hijos merecen algo mejor” y “fallé como hijo a mi madre”.

El jet, con capacidad para 14 pasajeros, interiores en tonos beige, sistema de entretenimiento de última generación y adaptado incluso para transportar mascotas, era gestionado por Silver Air Private Jets hasta el cambio de propietario. La compañía confirmó que su relación con la aeronave terminó tras la venta.
Aunque no se ha divulgado el precio exacto de la transacción, modelos Gulfstream G550 similares en el mercado se cotizan entre USD 15 millones y USD 30 millones. Algunos reportes indican que el avión generó ingresos significativos por alquileres (alrededor de USD 4 millones según ciertas estimaciones) mientras Combs estaba detenido, lo que lo convirtió en una fuente de ingresos durante parte de su proceso legal.

La aeronave se había convertido en un símbolo controvertido: en marzo de 2024 fue rastreada volando de California a Antigua mientras agentes federales allanaban las residencias de Combs en Los Ángeles y Miami. Meses después, en julio de 2024, el propio Diddy publicó un video subiendo al jet, con el mensaje “No hay nada como el hogar”.
La venta se interpreta como parte de la liquidación de activos que enfrenta el productor en medio de decenas de demandas civiles por abuso sexual, violación y explotación, acusaciones que él y su equipo han negado categóricamente. Su defensa apeló la sentencia, argumentando que es “ilegal, inconstitucional y una perversión de la justicia”.

Con esta operación, el jet que alguna vez fue sinónimo del imperio de Combs marca el fin de una era en su vida pública y privada.








