El equipo de bobsleigh de Estados Unidos protagonizó un grave incidente durante la Copa del Mundo en St. Moritz, Suiza, a pocas semanas de los juegos olímpicos de invierno. El accidente ocurrió cuando Ryan Rager, Hunter Powell y Caleb Furnell perdieron el equilibrio al intentar abordar el vehículo en movimiento, dejando al piloto Kris Horn solo en el trayecto. Powell sufrió el impacto más fuerte al golpear su espalda contra un poste de madera fuera del circuito, aunque el cuerpo técnico confirmó que no hubo lesiones de gravedad. El trineo alcanzó velocidades de ciento veinte kilómetros por hora durante el descenso sin el peso reglamentario de sus tripulantes.
El piloto Kris Horn debió completar el recorrido en solitario y realizar maniobras de frenado que habitualmente corresponden a otro compañero para evitar un desenlace mayor. Este suceso añade presión al conjunto norteamericano, que todavía no define a sus representantes para la cita olímpica en Milán-Cortina. El entrenador Chris Fogt calificó el evento como un hecho fortuito y destacó la suerte de los atletas al no sufrir daños permanentes tras las caídas en cadena. Las autoridades de la competencia analizaron la maniobra, mientras el equipo médico supervisa la recuperación física y anímica de los competidores afectados por los impactos en la pista de hielo.









