Las Fuerzas Armadas del Ecuador asestaron un golpe a las estructuras logísticas de los Grupos Ilegales Armados (GIA) que operan en el límite político internacional. Este miércoles 14 de enero de 2026, efectivos de la Brigada Andes ejecutaron un allanamiento en una vivienda rural de la comunidad de María Magdalena, ubicada a 13,8 kilómetros de Tulcán, en la provincia de Carchi. Según informes de inteligencia militar, el inmueble servía como zona de descanso y refugio temporal para integrantes de grupos irregulares colombianos que cruzan la frontera para ejecutar delitos como extorsión, secuestro y homicidios selectivos en territorio ecuatoriano.
Durante la intervención, los uniformados aprehendieron a tres personas: los ciudadanos colombianos Nicolás E. Ch. y Jéfferson M. M., y la ciudadana ecuatoriana Andrea R. V. Además del decomiso de una subametralladora y otras armas de fuego, el hallazgo de un cráneo humano dentro de la vivienda ha iniciado una investigación especial por parte de las unidades forenses. El comandante de la Brigada Andes, Franco Muñoz, señaló que estas estructuras sobrepasan la frontera para internarse en Ecuador aprovechando la porosidad de la zona rural, afectando directamente la seguridad y el orden interno de las poblaciones fronterizas.
De forma paralela, las autoridades militares informaron sobre la intensificación de la lucha contra la minería ilegal en la región. En los primeros 14 días de 2026, las Fuerzas Armadas ya han ejecutado 120 operativos, una cifra significativa comparada con los 386 realizados en todo el año 2025. El pasado lunes 12 de enero, una incursión en la conflictiva parroquia de El Chical permitió la destrucción de 48 bocaminas y numerosa maquinaria pesada. Las autoridades han focalizado 8 parroquias en el país, incluyendo Buenos Aires y Urcuquí en Imbabura, donde las organizaciones delictivas promueven economías criminales vinculadas a la extracción irregular de minerales.








