La diplomacia estadounidense en el Golfo ha entrado en estado de máxima alerta. Este miércoles 14 de enero de 2026, la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudí emitió un comunicado urgente instando a todo su personal y a los ciudadanos estadounidenses en la región a limitar los viajes no esenciales a instalaciones militares. La recomendación de extremar precauciones surge en un contexto de hostilidad creciente entre Washington y Teherán, exacerbada por las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien ha sugerido una posible intervención militar y el envío de ayuda directa a los opositores iraníes en medio de las masivas protestas que sacuden a la República Islámica.
Esta restricción de movimiento se suma a la decisión de Catar de evacuar a parte del personal de la base Al Udeid, el complejo militar estadounidense más importante de la región. Aunque la embajada en Riad no mencionó explícitamente a Irán en su nota, la advertencia sobre “escenarios inesperados” y la necesidad de mantener un “plan de seguridad personal” refleja el temor a represalias directas contra activos estadounidenses. Por su parte, la Misión Permanente de Irán ante la ONU envió una carta al Consejo de Seguridad el martes 13 de enero de 2026, acusando formalmente a la administración de Trump de incitar a la violencia y amenazar la integridad territorial de su nación.








