El Consejo Directivo del Instituto de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (ISSFA) ha finalizado el ajuste del proyecto de Ley Orgánica de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas (Loressfa). El texto, aprobado el 3 de diciembre de 2025, responde a una orden de la Corte Constitucional que exige una normativa que garantice la sostenibilidad de los seguros de salud y retiro. La propuesta central establece que, de aprobarse, los uniformados pasarán a un retiro forzoso (denominado terminación de carrera) al cumplir 25 años de servicio, mientras que la salida anticipada requerirá 26 años de servicio activo.
La normativa introduce un régimen de transición dividido en cuatro grupos específicos para el personal en servicio activo. El Grupo 1 abarca a quienes ya tienen 20 años de servicio; el Grupo 2 a quienes tienen entre 18 y 20 años; el Grupo 3 a quienes ingresaron antes de la ley para acceder a cesantía; y el Grupo 4 a quienes ingresaron después para pensiones por incapacidad. Una de las mayores preocupaciones en las filas militares es la aplicación del factor regulador (85 por ciento para terminación de carrera y 80 por ciento para salida anticipada), lo cual representaría una disminución en el monto final de las pensiones en comparación con el sistema actual.
A pesar de que la Comisión del Trabajo de la Asamblea Nacional, presidida por Eckenner Recalde, se comprometió a aprobar la ley en diciembre de 2025, el trámite sigue pendiente de debate. Ante la presión de la Corte Constitucional y la inquietud de la tropa, las autoridades del ISSFA iniciarán esta semana una gira nacional por los cuarteles para socializar los cambios. El objetivo es explicar el nuevo cálculo basado en el promedio de los últimos 48 haberes y cómo se financiarán los seguros de salud, en un intento por calmar las críticas de los uniformados que ven con recelo la extensión del tiempo de servicio.








