Durante el reciente “Encuentro por la Seguridad Vial”, el secretario de Movilidad, Alex Pérez, presentó la hoja de ruta que guiará el Plan Maestro de Movilidad de la capital. Tras un año 2025 que cerró con 2254 siniestros y 336 víctimas mortales, la ciudad se ha planteado retos significativos: reducir en un 50 por ciento los fallecidos y lesionados, y recortar en un 75 por ciento las emisiones de gases contaminantes del sector transporte. Además, se pretende que el 93 por ciento de los ciudadanos prefiera el transporte público mediante una mejora radical en infraestructura e integración de sistemas de cobro.
Para mitigar el exceso de velocidad, la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) ha iniciado la instalación de seis radares preventivos, ubicados estratégicamente en la avenida Simón Bolívar y la Ruta Viva. El director de la AMT, Washington Martínez, aclaró que estos dispositivos son estrictamente educativos y no sancionatorios. Su función es alertar a los conductores y recopilar datos para intervenciones preventivas. Esta tecnología fue financiada gracias a un premio de Bloomberg Philanthropies otorgado en 2025, reconociendo los esfuerzos de la ciudad por priorizar la vida sobre la velocidad.
La urgencia de estas medidas se vio reforzada esta semana tras el atropellamiento de un ciclista en la avenida Real Audiencia, donde el responsable huyó de la escena. El plan municipal busca precisamente evitar estos incidentes mediante una infraestructura que brinde espacios seguros para peatones y ciclistas. El objetivo final es ambicioso: lograr “cero siniestros” en un solo año, transformando la cultura vial de Quito para que la inversión privada y fuentes alternativas cubran al menos el 25 por ciento del financiamiento necesario para estas obras.








