Familias de manifestantes fallecidos en las recientes protestas en Irán denunciaron que las autoridades del régimen exigen pagos de entre 5.000 y 7.000 dólares para permitir la entrega de los cadáveres y su posterior sepultura. Según testimonios recopilados por la cadena británica BBC, los cuerpos en hospitales y funerarias permanecen retenidos bajo custodia de las fuerzas de seguridad hasta que se cancelen estas sumas, las cuales resultan inalcanzables para la mayoría de la población cuyo salario mensual es inferior a los 100 dólares. En algunos casos, el personal médico ha alertado a los parientes para que retiren los restos antes de que los agentes procedan con el cobro. Asimismo, se reportó que en la morgue de Teherán se ofrece la liberación gratuita de los cuerpos si los deudos aceptan declarar que las víctimas pertenecían a milicias estatales.

La represión desatada desde finales de diciembre de 2025 ha cobrado la vida de al menos 3.428 personas, en medio de un apagón nacional de internet y enfrentamientos constantes en las calles. Ante la gravedad de la crisis y las violaciones a los derechos humanos, Estados Unidos ordenó el desplazamiento del portaaviones USS Abraham Lincoln y buques de escolta hacia la región para reforzar su presencia militar. El Pentágono también está fortaleciendo los sistemas de defensa aérea en bases aliadas como Al Udeid en Qatar para prevenir represalias del régimen. Mientras la tensión internacional aumenta, los ciudadanos iraníes continúan enfrentando la violencia estatal, con familias que incluso han tenido que forzar la entrada a las morgues para rescatar los restos de sus seres queridos y evitar que sean enterrados en fosas comunes sin su consentimiento.








