La cifra de migrantes fallecidos en la zona fronteriza entre Arizona y México alcanzó niveles mínimos históricos durante el año 2025, según el último informe presentado por la organización Fronteras Compasivas. Con un total de 113 decesos registrados, el descenso es atribuido directamente a la drástica reducción del flujo migratorio irregular tras la implementación de las estrictas medidas de seguridad del gobierno de Donald Trump. Los datos, recopilados en coordinación con la Oficina del Médico Forense del Condado Pima, contrastan significativamente con los 229 casos reportados en 2021, reflejando un cambio en la dinámica de tránsito por las zonas desérticas del estado.
A pesar de la baja estadística, defensores de derechos humanos advierten que las muertes persisten debido a las condiciones extremas del desierto y la desesperación de quienes intentan retornar tras ser deportados. La actual administración se ha enfocado en el blindaje total de la frontera y en el incremento de los operativos de la Oficina de Aduanas e Inmigración, lo que ha generado un entorno de vigilancia permanente. Fronteras Compasivas continúa con su labor de asistencia mediante la instalación de estaciones de agua en puntos estratégicos, mientras alertan que el aumento de las repatriaciones forzosas mantiene en riesgo a miles de personas en la región.








