El Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió una exigencia formal al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo para la liberación inmediata e incondicional de todos los prisioneros políticos en Nicaragua. A través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, el gobierno estadounidense calificó como una muestra de “paranoia” las recientes detenciones de ciudadanos nicaragüenses, quienes fueron arrestados por interactuar o dar “me gusta” a publicaciones digitales relacionadas con la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro. Washington instó a Managua a terminar con el ciclo de persecución y a permitir una libertad real, sin medidas de restricción como el arresto domiciliario.

Organismos de derechos humanos han denunciado que el régimen aplica una estrategia de “puerta giratoria”, en la cual excarcela a grupos reducidos bajo condiciones estrictas mientras captura a nuevos opositores para mantener el control social. Aunque el pasado 10 de enero se otorgó libertad condicional a 24 personas, las detenciones por expresiones en internet han superado las 60 víctimas en las últimas semanas. Los liberados enfrentan prohibiciones de movilidad, vigilancia policial diaria y el veto total al uso de redes sociales. Esta política de amedrentamiento, según defensores de libertades civiles, busca perpetuar un clima de miedo y neutralizar cualquier apoyo a movimientos democráticos internacionales.








