Un sistema meteorológico en desplazamiento desde el sureste hacia el litoral atlántico afecta este fin de semana a millones de habitantes en el noreste de Estados Unidos. La tormenta, monitoreada por el Servicio Meteorológico Nacional, ha generado acumulaciones de nieve de entre 2 y 15 centímetros, dependiendo de la cercanía a la costa o las zonas del interior. En metrópolis como Nueva York y Filadelfia, el impacto de la nevada se ha visto moderado por la transición hacia lluvias intermitentes debido a temperaturas más elevadas, mientras que en áreas rurales de Pensilvania y Nueva Inglaterra se registran las mayores capas de nieve fresca.

Las autoridades de transporte y emergencias mantienen activos protocolos de limpieza vial y control de hielo en rutas estratégicas para mitigar riesgos en el tránsito. Aunque este fenómeno contribuye a reducir ligeramente el déficit histórico de nieve que arrastra la región desde 2021, los meteorólogos advierten que la variabilidad del sistema exige precaución constante. Se recomienda a la población limitar los desplazamientos no esenciales y utilizar el transporte público, mientras los equipos municipales de Boston y otras ciudades clave refuerzan la vigilancia ante la bajada de temperaturas prevista para las próximas horas tras el paso del frente.









