Los equipos de emergencia de Indonesia confirmaron el hallazgo de una víctima sin vida y fragmentos del fuselaje del avión ATR 42-500 siniestrado el pasado sábado. La Agencia Nacional de Búsqueda y Rescate localizó partes del motor y los asientos en una zona de difícil acceso dentro de las montañas de Bantimurung. En el aparato, operado por la empresa Indonesia Air Transport, viajaban siete tripulantes y tres funcionarios del Ministerio de Pesca que realizaban labores de monitoreo ambiental. El contacto con la torre de control de Makassar se interrumpió poco antes del aterrizaje previsto, activando un despliegue inmediato de centenares de efectivos.
Las labores de rescate se enfrentan a condiciones meteorológicas adversas, caracterizadas por densa niebla y lluvias intensas que limitan la visibilidad en el terreno selvático de Sulawesi del Sur. Muhammad Arif Anwar, coordinador de la misión, señaló que la evacuación de los restos se realiza en una geografía extrema mientras se busca al resto de los ocupantes. En las operaciones participan de forma coordinada la Fuerza Aérea, la aviación civil y diversos organismos de navegación para esclarecer las causas del accidente en esta región montañosa del archipiélago.








