RTV Revisión Técnica Vehicular 8
enero 23, 2026 | Actualizado ECT
enero 23, 2026 | Actualizado ECT

Valentino Garavani, el emperador de la moda italiana, fallece a los 93 años: amigas, amores y detalles de su vida personal

La industria de la moda llora la pérdida del legendario diseñador, conocido por su icónico rojo Valentino y por vestir a estrellas como Jacqueline Kennedy, Audrey Hepburn y Diana de Gales. Rodeado de sus seres queridos, dejó un legado de elegancia eterna y una vida marcada por grandes amistades y una relación especial con Giancarlo Giammetti

enero 19, 2026 | 15:25 ECT

El mundo de la moda se encuentra de luto tras el fallecimiento de Valentino Garavani, uno de los últimos grandes maestros de la alta costura italiana. El diseñador murió este lunes a los 93 años en su residencia de Roma, rodeado del amor de su familia y seres queridos, según confirmó la Fundación Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti en un comunicado oficial.

Nacido en Voghera (Italia) en 1932, Valentino fundó su maison en 1959 y rápidamente se convirtió en sinónimo de glamour, sofisticación y elegancia atemporal. Su característico “rojo Valentino” y sus diseños románticos vistieron a reinas, actrices y primeras damas durante décadas. Apodado “el último emperador”, se retiró oficialmente de las pasarelas en 2008, pero su influencia sigue vigente en la moda contemporánea.

Aunque siempre fue discreto respecto a su vida privada, el legendario modisto mantuvo amistades legendarias que marcaron su trayectoria. Entre sus grandes amigas —conocidas en su círculo como “Val’s Gals”— destacaron Jacqueline Kennedy Onassis, quien fue su clienta e influyente promotora; Elizabeth Taylor, con quien cultivó una amistad desde los inicios de su carrera; Audrey Hepburn, parte inseparable de su entorno social; Naty Abascal, fiel compañera durante décadas; Diana de Gales, a quien vistió en numerosas ocasiones; y Claudia Schiffer, una de sus musas favoritas en los años 90.

En el plano sentimental, el gran amor y pilar fundamental de su vida fue Giancarlo Giammetti, a quien conoció en un café romano. Giammetti abandonó sus estudios de arquitectura para convertirse en su socio indispensable. Fueron pareja romántica durante 12 años, y aunque la relación amorosa terminó, su vínculo de lealtad, complicidad y colaboración profesional perduró más de 50 años, convirtiéndose en uno de los binomios más sólidos de la industria.

Otro gran amor en la vida de Valentino fueron sus perros pug, a los que consideraba “sus hijos”. Llegó a tener seis —Maggie, Milton, Maude, Margot, Monty y Molly—, que lo acompañaban en todos lados, incluso en su jet privado. En el documental Valentino: The Last Emperor, el propio diseñador confesó que su amor por ellos superaba incluso su pasión por las colecciones.

Valentino también fue un apasionado del arte, la arquitectura y la naturaleza. Vivió rodeado de villas históricas y jardines impecables, y siempre encontró inspiración en las mujeres clásicas y elegantes de su familia y entorno.

Su muerte ha paralizado a la industria, que ahora rinde homenaje no solo a su legado creativo, sino también a la discreción y calidez con la que vivió sus relaciones personales. En los próximos días se espera una despedida oficial en Roma, ciudad que fue clave en la construcción de su imperio de estilo y sofisticación.

El mundo de la moda pierde a un visionario, pero su rojo eterno y su visión de belleza seguirán inspirando generaciones.

Si está interesado en licenciar este contenido contáctese con [email protected]