La Familia Real española se reunió este lunes 20 de enero de 2026 en Atenas para dar el último adiós a la princesa Irene de Grecia, fallecida a los 83 años. La ceremonia, celebrada en la Catedral Metropolitana, estuvo marcada por una profunda emotividad, agravada por la noticia del trágico accidente ferroviario ocurrido el domingo en Adamuz, Córdoba, que ha cobrado la vida de al menos 39 personas. Los reyes Felipe VI y Letizia, visiblemente afectados por ambos sucesos, llegaron al templo acompañados por sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, en medio de muestras de afecto y gritos de apoyo de ciudadanos congregados en el centro de la capital griega.
La reina emérita Sofía, hermana de la fallecida, asistió rodeada de toda su familia, incluyendo a las infantas Elena y Cristina y sus respectivos hijos. Durante la liturgia ortodoxa, que inició a las 12:00 horas, se registraron momentos de gran cercanía, como el de la princesa Leonor sosteniendo la mano de su abuela, la reina Sofía. El féretro de Irene, quien residió durante décadas en el Palacio de la Zarzuela en Madrid, fue portado por sus sobrinos Pablo, Nicolás y Filippo, hijos del último rey de Grecia, Constantino.
Tras la misa, los restos de la princesa Irene fueron trasladados al cementerio de Tatoi, donde descansará junto a su hermano Constantino y sus padres, los reyes Pablo y Federica. Al finalizar los actos fúnebres, los reyes y sus hijas emprendieron el viaje de retorno inmediato a España. Fuentes de la Casa Real confirmaron que el martes 21 de enero de 2026, la familia se trasladará a la zona del siniestro en Córdoba para expresar su consternación y apoyo a las familias de las 39 víctimas fatales y los heridos del descarrilamiento.








