El Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, ha sido el escenario elegido este martes 20 de enero de 2026 para marcar una línea roja diplomática. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lanzó un mensaje directo a Donald Trump, asegurando que Europa ofrecerá una respuesta “firme, unida y proporcionada” ante las amenazas de aranceles y la insistencia de Washington por tomar el control de Groenlandia. Von der Leyen subrayó que sumir la relación transatlántica en una espiral de confrontación solo beneficiaría a los adversarios estratégicos de Occidente.
En lugar de ceder al control estadounidense, Von der Leyen anunció un “incremento masivo” de las inversiones europeas en el territorio autónomo danés para fortalecer su infraestructura y seguridad. Aunque se mostró abierta a colaborar con Washington en la protección del Ártico frente a Rusia y China, dejó claro que la soberanía europea no está en negociación. Esta estrategia de autonomía se refuerza con la reciente firma del acuerdo con el Mercosur y la aceleración de las conversaciones con la India, lo que Von der Leyen calificó como “la madre de todos los acuerdos” al integrar un mercado potencial de más de 2000 millones de personas.
La dirigente europea defendió el comercio justo frente al aislamiento que proponen las políticas arancelarias de Trump. Al diversificar sus cadenas de suministro hacia el Sur Global y Asia, la UE busca protegerse de las decisiones unilaterales de la Casa Blanca. El mensaje enviado desde Davos es contundente: Europa prioriza la sostenibilidad y la colaboración internacional, rechazando lo que consideran una “explotación” de las vulnerabilidades estratégicas del continente en el contexto del Ártico y la economía global.








