La Armada de China vive un momento de contrastes este martes 20 de enero de 2026. Tras la puesta en servicio del Fujian (Tipo 003) en noviembre de 2025, informes de inteligencia naval han confirmado que el buque insignia de 80000 toneladas presenta deficiencias estructurales que limitan su eficacia frente a los portaaviones de Estados Unidos. Al utilizar combustible convencional, el buque requiere grandes chimeneas de escape, lo que obligó a situar la torre de control en una posición central que entorpece el movimiento de las aeronaves. Además, la ubicación de una de sus catapultas electromagnéticas interfiere con la pista de aterrizaje, reduciendo su capacidad de lanzamiento al 60 por ciento en comparación con el USS Gerald R. Ford.
Ante estos hallazgos, el régimen de Xi Jinping ha acelerado el desarrollo del Tipo 004, que será el primer portaaviones nuclear de diseño nacional. Según imágenes satelitales recientes del astillero de Dalian, este nuevo coloso pesará entre 110000 y 120000 toneladas, superando potencialmente en masa al portaaviones estadounidense más avanzado. La propulsión nuclear eliminará la necesidad de chimeneas, permitiendo una “isla” de mando más pequeña y desplazada hacia la popa, lo que optimizará el flujo de aviones en cubierta y permitirá operaciones de despegue y aterrizaje simultáneos mediante 4 catapultas electromagnéticas.
El Tipo 004 representa el “salto final” de China hacia una armada de aguas azules con alcance global. Gracias a sus reactores nucleares, el buque podrá operar de manera indefinida sin repostar combustible fósil, limitando sus paradas únicamente para el reabastecimiento de víveres y municiones. Con capacidad para albergar más de 90 aeronaves, incluyendo cazas furtivos J-35 y drones de ataque, China proyecta tener operativos hasta 6 portaaviones de esta clase para el año 2035, buscando equilibrar el poderío naval en el Pacífico y desafiar la hegemonía histórica de la Marina de los Estados Unidos.








