La intensa borrasca Harry ha provocado este martes 20 de enero de 2026 una doble tragedia ferroviaria en Cataluña, dejando un saldo de un fallecido y veinte heridos, tres de ellos de gravedad. El incidente más crítico ocurrió en la línea R4, entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia, donde un tren de Rodalies descarriló tras el desprendimiento de un muro sobre la vía. Catalunya Ràdio confirmó que la víctima mortal es el maquinista del convoy, quien no pudo evitar el impacto contra la estructura colapsada por las lluvias. Los servicios de emergencia desplegaron un operativo masivo con veinte ambulancias y treinta y ocho dotaciones de bomberos para rescatar a los pasajeros, algunos de los cuales quedaron atrapados entre los restos de los primeros vagones.
De forma casi simultánea, un segundo descarrilamiento afectó a la línea R1 en la provincia de Girona, entre las estaciones de Blanes y Maçanet-Massanes. En este caso, el tren impactó contra una roca que se encontraba en la vía, provocando la pérdida de un eje del convoy. Afortunadamente, los diez pasajeros que viajaban en este trayecto resultaron ilesos y fueron evacuados con prontitud. Ante la emergencia, la Generalitat activó el plan Ferrocat y estableció un centro de atención a familiares en el municipio de Gelida. Las autoridades catalanas, encabezadas por las conselleras de Interior y Territorio, se desplazaron a la zona cero para supervisar las labores de rescate y la gestión del servicio alternativo de transporte, mientras la Aemet mantiene el nivel rojo por riesgo meteorológico extremo en la región.








