La crisis política en Venezuela ha tomado un giro dramático este miércoles 21 de enero de 2026. El fiscal general, Tarek William Saab, denunció ante la comunidad internacional que la incursión militar de Estados Unidos —iniciada el pasado 3 de enero— no solo resultó en la captura de Nicolás Maduro y la primera dama, sino que implicó el uso de armas químicas que han causado daños ambientales y humanos irreparables. Saab describió escenas dantescas tras los bombardeos en Caracas, afirmando que las fuerzas estadounidenses realizaron ataques seriales contra civiles que dormían en sus hogares, dejando un saldo oficial que supera las 100 víctimas mortales.
En un intento por resaltar el lado humano de la pareja presidencial, Saab recordó un video recientemente viralizado donde Maduro dedicaba versos de su libro “Un tren viaja al cielo de la medianoche” a Cilia Flores. El fiscal subrayó la lealtad de la primera dama, quien habría decidido acompañar al mandatario al momento de ser llevado por las fuerzas especiales. Según Saab, esta operación coordinada por Donald Trump violó la propia Constitución de Estados Unidos al ejecutarse sin la aprobación del Congreso, atacando a una nación que, asegura, no se encontraba en estado de guerra.
El funcionario venezolano hizo énfasis en la crueldad de los hallazgos tras los ataques, mencionando la existencia de pruebas fotográficas de cadáveres desmembrados. Para Saab, lo ocurrido es un secuestro de Estado que ignora los pilares del derecho internacional. Mientras el oficialismo intenta reorganizarse tras la pérdida de sus líderes principales, las denuncias por el daño ambiental derivado del uso de armamento no convencional añaden una nueva dimensión a la disputa legal y diplomática que enfrentará la administración de Trump por esta incursión militar en territorio sudamericano.








