El sistema de transporte público de Guayaquil se prepara para una transformación estructural este miércoles 21 de enero de 2026. Durante su enlace radial, el alcalde Aquiles Alvarez confirmó que se está trabajando en una ordenanza que establecerá dos modalidades de servicio para los buses urbanos: popular y ejecutivo. Este modelo, que busca emular la tarifa diferenciada que funcionó años atrás, permitirá que el usuario decida según su presupuesto y necesidad de confort. En una ciudad donde cerca de 1600000 personas utilizan el bus diariamente y otras 400000 dependen de la Metrovía, la medida busca incentivar la modernización del parque automotor.
La distinción entre ambos servicios será rigurosa. Según Alvarez, los transportistas que no inviertan en la renovación de sus unidades, no instalen sistemas de climatización o se nieguen a implementar el cobro electrónico mediante la Tarjeta Guayaca, quedarán relegados automáticamente al servicio popular, manteniendo la tarifa actual de 0,30 dólares. Por el contrario, aquellos que cumplan con los estándares de calidad podrán aplicar el valor ejecutivo de 0,45 dólares. El alcalde enfatizó que esta propuesta surge tras varios meses de diálogos fallidos con los gremios de transporte que buscaban un alza generalizada sin mejoras tangibles.
La ordenanza será socializada próximamente con los concejales y representantes ciudadanos para su aprobación definitiva. Con esta estrategia, la alcaldía busca evitar que la eliminación de subsidios al combustible impacte directamente en el bolsillo de los más vulnerables, ofreciendo una opción económica para quienes no puedan costear el servicio premium. La meta es que el nuevo aeropuerto en Daular y los principales ejes viales de la ciudad cuenten con una flota moderna que responda a las exigencias de una metrópoli de más de 3000000 de habitantes en este año 2026.








