El Foro Económico Mundial de Davos se convirtió este miércoles 21 de enero de 2026 en el escenario de una de las declaraciones más tajantes de Donald Trump sobre la guerra en Ucrania. Ante la élite política y económica global, el mandatario estadounidense afirmó que tanto Volodimir Zelenski como Vladimir Putin han llegado a un momento de definición histórica donde la paz es posible. Trump calificó de “estúpidos” a los líderes de ambos países si no aprovechan esta ventana de oportunidad para salvar millones de vidas, asegurando que, a pesar del “odio tremendo” existente, los dos mandatarios tienen la voluntad de finalizar el conflicto.
La jornada estuvo marcada por una confusión logística. Trump afirmó desde el podio que se reuniría hoy con Zelenski en Suiza e incluso sugirió que el líder ucraniano podría estar entre el público. Sin embargo, desde Kiev, el asesor Dmitró Litvin desmintió la presencia del mandatario en Davos, aclarando que Zelenski permanece en la capital ucraniana gestionando la crisis energética tras los recientes ataques rusos. A pesar de este desencuentro, la Casa Blanca mantiene su ofensiva diplomática: el emisario Steve Witkoff viajará mañana jueves a Moscú junto a Jared Kushner para mantener una reunión de alto nivel en el Kremlin con el objetivo de sellar las condiciones del acuerdo.
Trump reconoció que el principal obstáculo ha sido la falta de sincronía, pues cuando Rusia acepta una condición, Ucrania la rechaza, y viceversa. No obstante, el presidente insistió en que su administración está “razonablemente cerca” de destrabar el proceso. La misión de Witkoff y Kushner en Rusia es vista como el movimiento final para reconducir las conversaciones antes de que finalice el invierno, en un esfuerzo por consolidar uno de los pilares de la agenda internacional de la segunda administración Trump en este año 2026.








