La vigilancia sobre las rutas energéticas globales se intensificó este jueves 22 de enero de 2026. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, informó que la Marina francesa interceptó y abordó un petrolero procedente de Rusia en aguas internacionales del Mediterráneo. Según el mandatario, el buque es sospechoso de formar parte de la denominada “flota fantasma” y de utilizar una bandera falsa para transportar crudo en violación de los 19 paquetes de sanciones adoptados por la Unión Europea. La operación, realizada bajo el marco de la Convención de la ONU sobre el derecho del mar, contó con la asistencia de aliados estratégicos y terminó con el desvío de la nave para el inicio de una investigación judicial.
Macron fue enfático al declarar en la red social X que no se permitirá la impunidad en la financiación de la guerra de agresión contra Ucrania, conflicto que está por cumplir 4 años de duración. La Unión Europea ha prohibido estrictamente la importación marítima de crudo y productos refinados rusos, buscando asfixiar los ingresos que sostienen el presupuesto militar de Moscú. Esta intercepción es parte de un esfuerzo coordinado para cerrar el cerco sobre las redes clandestinas de transporte que intentan burlar el embargo petrolero europeo, el cual ha generado un impacto estructural significativo en la economía rusa desde su implementación.
Aunque no se ha revelado el puerto exacto al que fue desviado el petrolero, las autoridades francesas aseguraron que la acción busca garantizar la eficacia de las sanciones y el respeto al derecho internacional. La pérdida del mercado europeo ha obligado a Rusia a buscar rutas alternativas y más riesgosas para colocar sus productos petrolíferos, lo que ha llevado a las potencias occidentales a incrementar el patrullaje en puntos críticos del Mediterráneo. Esta operación de enero de 2026 envía un mensaje contundente sobre la determinación de Francia y sus aliados de mantener el bloqueo energético contra el Kremlin.








