La crisis diplomática entre Bogotá y Quito sumó un nuevo capítulo este jueves 22 de enero de 2026. Durante un acto oficial en Leticia, Amazonas, el presidente Gustavo Petro respondió de manera directa a las medidas comerciales anunciadas por Daniel Noboa. Petro recordó que Colombia suministró electricidad de forma constante durante la reciente emergencia energética en Ecuador, marcada por apagones y sequías. “Ahora, como no la necesita, están viendo quién se hace más amigo del que más grita”, sentenció el mandatario, en clara alusión a la retórica de Noboa sobre la falta de reciprocidad en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común de 586 kilómetros.
Petro también ventiló aspectos de su relación personal con Noboa, mencionando que, a pesar de haber sido invitado a la residencia del presidente ecuatoriano, percibe una actitud hostil que no facilita el diálogo constructivo. Sobre las acusaciones de Noboa respecto al narcotráfico, el jefe de Estado colombiano argumentó que el desplazamiento de las mafias es un fenómeno transnacional que no responde a una falta de voluntad política de su gobierno, sino a dinámicas globales que exigen coordinación tecnológica y estratégica conjunta, en lugar de sanciones económicas unilaterales que perjudican el libre comercio.
La respuesta de Colombia ha sido contundente: además del anuncio de tarifas recíprocas, se ha procedido a la suspensión de las exportaciones de electricidad a Ecuador. Petro insistió en que la interdependencia entre ambas naciones es vital y que las decisiones que afectan la economía fronteriza deberían evitarse mediante la diplomacia. Mientras la tensión escala a pocos días de que entre en vigencia el arancel del 30 por ciento, el mandatario colombiano reiteró su disposición a enfrentar los problemas de seguridad regional sin recurrir a lo que calificó como una política de confrontación y gritos.








