La provincia de Manabí enfrenta una crítica escalada de violencia en este inicio de 2026. El coronel Willian Calle, comandante de la Subzona Manabí, confirmó que el asesinato de Orlando Briones, ocurrido el pasado 17 de enero en el centro de Manta, ha desencadenado una serie de ataques sistemáticos entre organizaciones criminales. Las investigaciones apuntan a una confrontación directa entre las bandas Los Choneros y Los Lobos. En los últimos operativos, la Policía logró capturar a 3 sospechosos tras una persecución que terminó en una playa cercana, luego de que estos presuntamente asesinaran a un hombre de 60 años en el sector de Leonidas Proaño, en Montecristi.
Uno de los hallazgos más relevantes de la inteligencia policial fue la detección de un vehículo Chevrolet Onix en la vivienda de la víctima en Montecristi. El automóvil, que funcionaba como taxi y había cambiado de color, resultó ser un “gemelo” (chasis y motor duplicados) de un vehículo reportado como robado en Guayaquil. Según el coronel Calle, este auto guarda características idénticas al utilizado para asesinar a Briones mientras desayunaba en Manta. Minutos después del sicariato en Leonidas Proaño, los atacantes incineraron una camioneta para borrar evidencias antes de intentar huir en el taxi donde finalmente fueron interceptados por las unidades motorizadas.
La violencia también se trasladó al mar. Durante la madrugada de este miércoles, sicarios en lanchas rápidas asaltaron una embarcación presuntamente vinculada a la familia Briones, asesinando al guardia de seguridad. En la inspección del barco, la Policía Nacional localizó artefactos explosivos que no llegaron a detonar, lo que sugiere un intento de atentado a mayor escala. Para las autoridades, estos hechos ratifican que la estructura delictiva está en un proceso de reacomodo y venganza, por lo que se ha reforzado la vigilancia en el puerto de Manta y en los ejes viales que conectan con Guayaquil en este enero de 2026.








