Las reglas de etiqueta dictan que un miembro de la familia real debe caminar de forma pausada, manteniendo siempre la compostura y la distancia. Sin embargo, Kate Middleton demostró que para ella el contacto con la gente es lo primero. En un video que está dando la vuelta al mundo, se ve a la Princesa corriendo literalmente por el pavimento para llegar a un grupo de personas que se encontraban al final de la línea de seguridad.

Un gesto fuera de protocolo
El momento ocurrió cuando Kate se dio cuenta de que el tiempo de su visita se agotaba y aún quedaban decenas de seguidores esperando verla. En lugar de despedirse a la distancia, la Princesa emprendió una breve carrera por la calle, sorprendiendo a su propio equipo de seguridad y a los fotógrafos, para poder estrechar las manos de quienes habían aguardado horas por ella.
Este acto de correr en un entorno público y urbano es sumamente inusual para una futura reina, pero refleja la nueva dinámica que Kate ha impreso a su rol: la de una mujer activa, cercana y comprometida con el público.

Lo más destacado del momento
La espontaneidad de la Princesa dejó varios detalles que los testigos no han dejado de comentar:
- Cercanía real: Al llegar a la valla, Kate se disculpó por la prisa y se tomó el tiempo de hablar con niños y adultos por igual.
- Energía y naturalidad: A pesar de vestir de forma elegante, su carrera fue fluida y natural, demostrando que no le importa sacrificar la “postura real” por un gesto de cariño.
- La reacción de la multitud: Los seguidores estallaron en vítores y aplausos al ver que la Princesa se esforzaba físicamente por llegar hasta ellos.

Redefiniendo el papel de la Princesa
Este suceso en Escocia no es solo una anécdota; es el símbolo de una monarquía que busca ser menos rígida. Al correr por la calle para saludar, Kate Middleton envía un mensaje de gratitud y respeto hacia los ciudadanos, demostrando que está dispuesta a romper cualquier norma de etiqueta con tal de cumplir con su gente.
Para muchos de los presentes, esa imagen de la Princesa corriendo hacia ellos fue el punto culminante de la jornada, confirmando su lugar como una de las figuras más queridas y humanas de la corona británica.










