Representantes comerciales de la zona fronteriza entre Ecuador y Colombia manifestaron su rechazo a la imposición mutua de aranceles del treinta por ciento, advirtiendo que esta medida incentivará el ingreso ilegal de mercancías. Alexander Chamorro, director de la Cámara de Comercio de Tulcán, afirmó que el sector comercial no debe asumir los costos de las tensiones políticas derivadas de la crisis de inseguridad. Según los gremios, el encarecimiento de bienes, especialmente en las áreas farmacéutica y cosmética, afectará directamente al consumidor final y entorpecerá los procesos logísticos en el puente internacional de Rumichaca.
La disputa comercial escaló tras la decisión del Gobierno de Ecuador de gravar las importaciones colombianas, a lo que Bogotá respondió con medidas similares, el cese de la venta de electricidad y aranceles a veinte productos ecuatorianos. Cambiadores de moneda y transportistas de carga en Carchi también reportaron una disminución en el flujo de trabajo y alertaron sobre una posible fuga de capitales hacia mercados informales. Mientras tanto, la Cancillería ecuatoriana propuso reprogramar la reunión bilateral para la próxima semana, buscando una salida diplomática que evite un mayor impacto en la economía de ambos países.








