El presidente Donald Trump acusó formalmente al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, de incitar la insurrección mediante una retórica que calificó de peligrosa y arrogante. La declaración surge tras la muerte de un hombre de treinta y siete años, abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza durante una operación dirigida contra un extranjero buscado por agresión violenta. Mientras el Departamento de Seguridad Nacional sostiene que el individuo estaba armado y se resistió violentamente, el jefe de policía local señaló que la víctima era un residente legal y propietario autorizado de armas, sin antecedentes penales relevantes.

El incidente, captado parcialmente en video, ha desatado protestas en la ciudad y una fuerte respuesta federal. Trump reiteró su amenaza de invocar la Ley de Insurrección para desplegar militares en la zona, en un contexto de alta tensión por las redadas migratorias masivas ordenadas a principios de enero. Este es el segundo evento letal que involucra a fuerzas federales en menos de tres semanas en Mineápolis, lo que ha llevado a las autoridades locales a solicitar investigaciones independientes mientras la ciudad mantiene restricciones al derecho de asamblea para evitar disturbios.








