Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, hizo un llamado urgente a la “unión nacional” como medida indispensable para preservar la paz en el país. Durante un recorrido por el estado La Guaira, una de las zonas afectadas por la reciente intervención militar de Estados Unidos donde fueron capturados Nicolás Maduro y Cilia Flores, la funcionaria enfatizó que los valores supremos de tranquilidad e independencia deben prevalecer sobre cualquier diferencia partidista. En su discurso, Rodríguez instruyó la atención inmediata a las familias damnificadas por los bombardeos y subrayó la necesidad de institucionalizar la política para estabilizar la nación.
Como parte de esta estrategia de distensión, Rodríguez solicitó a su hermano y presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, la activación de todos los mecanismos necesarios para fomentar un diálogo político real. Esta iniciativa busca incluir tanto a sectores aliados como opositores para alcanzar resultados concretos que permitan sortear la complejidad del momento actual. En respuesta, el Parlamento anunció la activación inmediata del Consejo Nacional de Soberanía y Paz, con el objetivo de emprender un proceso de negociación que responda a las tensiones derivadas de la presencia militar extranjera y la transición política en curso.








