Natalie Portman y Jenna Ortega aprovecharon su presencia en el Festival de Sundance para condenar el uso excesivo de la fuerza por parte del Servicio de Control de Migración y Aduanas. La protesta surge tras el fallecimiento de Alex Pretti, un enfermero que murió por disparos de agentes federales en Minneapolis mientras intercedía en una manifestación. Portman calificó el actuar del organismo como abusivo y totalitario, portando un distintivo de rechazo a las operaciones migratorias. El incidente ha generado una profunda tensión nacional por las discrepancias entre la versión oficial y los videos registrados por testigos del suceso.
Jenna Ortega lamentó la falta de sanciones contra los involucrados y señaló el clima de impunidad que rodea estas intervenciones. Este caso se suma a la reciente muerte de Renee Good bajo circunstancias similares en el estado de Minesota, lo que ha provocado movilizaciones ciudadanas masivas. Ambas artistas, presentes para promocionar la cinta The Gallerist, destacaron el valor de la comunidad estadounidense al defender los derechos civiles frente a la violencia institucional. La controversia aumenta debido a que las pruebas visuales no respaldan la afirmación estatal sobre el porte de armas por parte del fallecido.








