Victoria Beckham se encuentra profundamente afectada tras las declaraciones públicas de su hijo mayor, Brooklyn, quien la acusa de intentar controlar su identidad y boicotear su matrimonio. El joven reveló que sus padres intentaron forzarlo a firmar acuerdos legales que le quitarían derechos sobre su propio nombre días antes de su boda con Nicola Peltz. Brooklyn aseguró que el rechazo a estas condiciones provocó represalias financieras y un distanciamiento definitivo, señalando además que la diseñadora canceló el vestido de novia de su esposa y protagonizó momentos inapropiados durante el festejo.

Por su parte, el entorno de la empresaria sostiene que las acciones legales sobre los nombres de sus hijos, registrados como marcas comerciales desde 2016, respondieron a trámites para proteger su patrimonio mientras eran menores de edad. Victoria Beckham ha negado las acusaciones de manipulación y afirma haber intentado integrar a su nuera como un miembro más de la familia. Mientras Brooklyn insiste en que el afecto de sus padres depende de la exposición en redes sociales, el matrimonio Beckham ha optado por el silencio mediático, aunque fuentes cercanas indican que permanecen desconsolados.








